Santa Cruz camina hacia la sostenibilidad

La estrategia de los ODS nos alinea para ser una ciudad inteligente e innovadora y que nuestros vecinos disfruten de un mañana más próspero, más sano, más limpio, más verde, más azul

Tendemos a pensar que una lucha contrarreloj tiene que ser necesariamente a corto plazo. Pero esto no es siempre así. El ejemplo más claro lo tenemos en el cambio climático. Debemos trabajar contra el reloj, ciertamente, pero la lucha tiene una proyección temporal mucho más larga, cuando menos de una generación.

Que tengamos tiempo no quiere decir que nos podamos permitir perderlo. Hay que trabajar desde ya para garantizar a nuestros hijos un lugar, no solo igual, sino mejor del que disfrutamos actualmente.

Esta misma semana se han producido movilizaciones a nivel mundial de los jóvenes para demandar actuaciones más contundentes que permitan combatir el cambio climático y avanzar hacia modelos sostenibles.

Esas acciones deben partir desde la calle, la plaza, el barrio para proyectarse hacia ámbitos superiores, siguiendo el lema “piensa globalmente, actúa localmente”.

El papel de una administración local, como el Ayuntamiento, consiste en trabajar en una doble vertiente: por un lado, en medidas de concienciación, y por otro, en el diseño de políticas sustentadas en el desarrollo sostenible.

Y en eso estamos en Santa Cruz. Prestando atención preferente a los más pequeños. Este año desarrollamos la sexta edición del proyecto Escuelas por un Desarrollo Sostenible, que llegará a 3.000 alumnos de 50 centros escolares del municipio.

Ese trabajo es fundamental, pero también lo es desarrollar una política basada en idénticos principios y orientadas al cumplimiento de los denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la ONU. En Santa Cruz estamos absolutamente alineados con esa estrategia, para ser una ciudad inteligente, innovadora, para que nuestros vecinos disfruten de un mañana más próspero, más sano, más limpio, más verde, más azul.

Nuestra acción implica a muchos departamentos, porque desde todos ellos se puede contribuir a la sostenibilidad. Por poner solo algunos ejemplos, hemos aplicado bonificaciones fiscales de impuestos como el de Bienes Inmuebles para aquellas viviendas que instalen plantas fotovoltáicas; o como el de Circulación, para vehículos híbridos o eléctricos. O ejecutamos una red de puntos de recarga para vehículos eléctricos y desarrollamos un proyecto de Vía 100 por 100 Sostenible. Y hemos reducido las emisiones contaminantes, certificada por la Oficina Española de Cambio Climático.  Del mismo modo estamos aprovechando los fondos de la Unión Europea, a través del programa FEDER, para la ejecución de los DUSI de Anaga y del Suroeste o el programa IRIS.

Y, sobre todo, tenemos en camino el proyecto Santa Cruz Verde 2030, que cambiará completamente el aspecto de la ciudad aprovechando los terrenos que ocupa actualmente la Refinería y aplicando criterios de sostenibilidad a todas las actuaciones concretas que se ejecuten en ese entorno.

Aunque siempre es mucha la tarea que tenemos por delante, avanzamos en la dirección correcta y, sobre todo, concienciados de la alta responsabilidad que tenemos con las generaciones que están llamadas a ocupar nuestro sitio. A ellos nos debemos y por ellos debemos trabajar.