La Virgen de Candelaria ya está en Santa Cruz

La ciudad tendrá el privilegio de convertirse en el hogar de la Virgen y punto de destino de todos aquellos que visitan la Isla y quieren ver a la Patrona.

La Virgen de Candelaria ya descansa en Santa Cruz, donde permanecerá una semana. Por quinta vez en la historia, la Patrona de Canarias visita la ciudad, donde ha sido recibida con alegría y devoción mayúsculas.

Este viernes tuve la oportunidad de compartir parte del camino que realizó la Imagen en peregrinación por los barrios de Santa Cruz hasta la llegada a la iglesia de La Concepción; y, sobre todo, tuve la oportunidad de participar de la emoción de mucha gente.

Personas de muy diferente condición que comparte unos momentos intensos de emoción y que todos los chicharreros más allá de la fe o religión que practiquen- ven con absoluto respeto.

Porque independientemente de las creencias religiosas de cada cual, la Visita supone –de manera objetiva– un hecho social muy relevante, no en vano reúne a miles de personas en torno a la misma.

Para Santa Cruz, desde esa perspectiva, es un gran honor la visita de la Virgen de Candelaria, a quien ha recibido con los brazos abiertos y tremendamente agradecida.

¿Quién no ha ido nunca a Candelaria a ver a la Virgen? Pues ahora la Virgen ha venido a Santa Cruz para que la veamos y este gesto es tremendamente importante para aquellos vecinos y vecinas de la ciudad que, por diferentes razones, no pueden trasladarse a la Villa Mariana y que han visto, incluso, pasar la Imagen por delante de sus casas.

El viernes, ayer, hoy y durante la próxima semana Santa Cruz tendrá el privilegio de convertirse en el hogar de la Virgen y de punto de destino de todos aquellos que visitan la Isla y quieren ver a la Patrona.

Como alcalde de la ciudad, quiero agradecer la respuesta de los chicharreros durante estos primeros días de visita: a los católicos, por su ejercicio constante de devoción sincera y pública, y a los no católicos, por su respeto a las ideas religiosas y el fervor de sus propios convecinos.

Efectivamente, la visita se puede entender también como una gran oportunidad para la convivencia entre todos quienes residen o trabajan en Santa Cruz y que se sienten concernidos en la alegría del otro, sin compartir necesariamente sus creencias.

Nuestra ciudad, en cualquier caso, está muy honrada de que la Virgen de Candelaria haya extendido Su manto entre nosotros, e intentará estar a la altura de esa responsabilidad.

Feliz Estancia.